martes, 26 de noviembre de 2013

EL REFRANERO

    EL REFRANERO (2ª parte)  
                
     “Cien refranes, cien verdades.”

Continuando con el rico refranero en castellano,  tan diverso  y variado en su contenido, he tratado de exponer en esta  relación, aquellos que de alguna forma pretenden transmitir un consejo. En realidad cualquier refrán tiene como finalidad el aconsejar y orientar, pero los hay que de una forma más precisa nos recuerdan cómo debemos obrar. Son consejos sencillos, casi siempre universales, y que, llegados oportunamente, pueden ser útiles para un correcto proceder. No cabe soltarlos a troche y moche, en alarde de conocimiento de los mismos ni en retahíla orientativa, pues en tal caso no tendrían el efecto que se pretende.

Sobre tal cuestión bien que discutían don Quijote y Sancho, justificando éste último sus retahílas de refranes con estas palabras:

“Eso Dios lo puede remediar, …, porque sé más refranes que un libro, y viénenseme tantos juntos a la boca  cuando hablo, que riñen por salir unos con otros, pero  la lengua va arrojando los primeros que encuentra, aunque no vengan a pelo. Mas yo tendré cuenta de aquí en delante de decir los que convengan a la gravedad de mi cargo; que en casa llena presto se guisa la cena: y quien destaja no baraja; y a buen salvo está el que repica; y el dar y tener seso ha menester.”  …

A lo que replicó don Quijote: “Mira, Sancho, no te digo yo que parece mal un refrán  traído a propósito, pero cargar y ensartar  refranes a troche y moche, hace la plática desmayada y baja.”                           

                                 CONSEJOS

§         No desdeñes consejo, aunque seas muy sabio y viejo.
§         A quien madruga, Dios le ayuda.
§         Guarda hoy y tendrás para mañana.
§         Más vale pájaro en mano que ciento volando.
§         No dejes para mañana lo que puedas  hacer hoy.
§         El dinero es la carrera del infierno.
§         Agua que no has de beber, déjala correr.
§         Más vale hacer poco y bien que mucho y mal.
§         Guárdate de las aguas mansas (claras) que de las turbias ya me guardo yo.
§         Más vale solo que mal acompañado.
§         A las diez en la cama estés, mejor antes que después.
§         Hasta el treinta de mayo no te quites el sayo.
§         Nunca las uñas te muerdas, pues quizás los dedos pierdas.
§         Zapato malo, más vale en el pie que en la mano.
§         Agua corriente no mata  a la gente; agua detenida, mala bebida.
§         Quien tiene buen amigo, tiene un tesoro.
§         Piensa mal y acertarás.
§         Más vale prevenir que curar.
§         Más vale malo conocido que bueno por conocer.
§         Más vale pájaro en mano que ciento volando.
§         Haz bien y no mires a quien.
§         Ni bebas agua que no veas, ni firmes cartas que no leas.
§         Nunca es tarde para bien hacer; haz hoy lo que no hiciste ayer.
§         Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
§         A buen entendedor, pocas palabras bastan.
§         Con gente de mala casta, ni amistad ni confianza.
§         Con quien se va no se cuenta, ni tan siquiera se le mienta.
§         Cada puerta va bien en su quicio, y cada uno en su oficio.
§         Cada uno extienda la pata hasta donde llegue la sábana.
§         Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
§         Nunca te enamores de alguien cuando a ciencia cierta no sabes quien. 
§         De casa alacrán, sal fuera!... y que pique donde quiera.
§         Del agua vertida, nunca toda recogida.
§         Fruta de sequero, mejor que fruta de riego.
§         Si tu vecino te alaba y felicita, en algo te necesita.
§         La bebida moderada, es salud para el cuerpo y alegría para el alma.
§         Nadie se fíe de hombre que nunca ríe, ni de hombre que siempre ría.
§         Al desagradecido, desprecio y olvido.
§         Persigue la buena suerte, no esperes que venga a verte.
§         Pereza no es pobreza; pero por ahí se empieza.
§         Tres cosas necesita un hombre para ser feliz... una mujer, un libro y un amigo.
§         A casa del amigo rico, irás siendo requerido, y a casa del necesitado, irás sin ser llamado.
§         El que revisa lo que no debe, se entera de lo que no quiere.
§         Dale un pez a un hombre y comerá un día; enséñalo a pescar y comerá siempre.
§         Habla poco y anda grave, y parecerá que sabes.
§         Lo que con tus padres hagas, con tus hijos lo pagas.
§         De tus hijos sólo esperes, lo que con tus padres hicieres.
§         Bebe para olvidar, pero no te olvides de pagar.
§         Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
§         Piensa mal y acertarás.
§         A burro viejo, no le cambies el camino.
§         A caballo regalado no se le mira el diente.
§         Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.
§         Bestia sin cebada, nunca te dará buena cabalgada.
§         Antes te quedes manco, que eches una firma en blanco.
§         No te metas en pleito de marido y mujer, porque se arropan con la misma sábana.
§         Déjate de tanto refrán, y empieza a buscar el pan.
§         Si tienes pan para mayo y leña para abril, échate a dormir.
§         A tu hija más lista no la pierdas de vista.
§         Quien compra lo que no puede, venderá lo que no debe.
§         Donde menos lo esperas, salta la liebre.
§         Ni el más rico ni el más fuerte se han librado de la muerte.
§         Quien bien come y bien digiere, sólo de viejo se muere.
§         Guárdate de hombre que no hable y de perro que no ladre.
§         La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
§         La experiencia no anda aprisa, ni tampoco se improvisa.
§         Un día de alegría es un año de buena vida.
§         La mujer en el hogar, reina es a la que hay que amar.
§         Quien mal habla en tu ausencia, miedo tiene a tu presencia.
§         Palabras melosas, siempre engañosas.
§         Amor por interés, se acaba en un dos por tres.
§         No hay mayor pena que perder a una mujer buena.
§         La pereza, madre es de la pobreza.
§         Consejo es de sabios, perdonar injurias y olvidar agravios.
§         Échate a enfermar y verás quien te quiere bien y quien te quiere mal.
§         De lo que no veas, ni la mitad te creas.
§         Persigue la buena suerte, no esperes que venga a verte.
§         Cuando fueres por el camino no digas mal de tu enemigo.