EL REFRANERO (2ª parte)
“Cien refranes, cien verdades.”
Continuando con el rico refranero en castellano, tan diverso y variado en su contenido, he tratado de
exponer en esta relación, aquellos que
de alguna forma pretenden transmitir un consejo.
En realidad cualquier refrán tiene como finalidad el aconsejar y orientar, pero
los hay que de una forma más precisa nos recuerdan cómo debemos obrar. Son
consejos sencillos, casi siempre universales, y que, llegados oportunamente, pueden ser
útiles para un correcto proceder. No cabe soltarlos a troche y moche, en alarde
de conocimiento de los mismos ni en retahíla orientativa, pues en tal caso no
tendrían el efecto que se pretende.
Sobre tal cuestión bien que discutían don Quijote y Sancho, justificando éste último sus retahílas de refranes con estas palabras:
“Eso Dios lo puede remediar,
…, porque sé más refranes que un libro, y viénenseme tantos juntos a la boca cuando hablo, que riñen por salir unos con
otros, pero la lengua va arrojando los
primeros que encuentra, aunque no vengan a pelo. Mas yo tendré cuenta de aquí
en delante de decir los que convengan a la gravedad de mi cargo; que en casa
llena presto se guisa la cena: y quien destaja no baraja; y a buen salvo está
el que repica; y el dar y tener seso ha menester.” …
A lo que replicó don Quijote: “Mira, Sancho, no te digo yo que parece mal
un refrán traído a propósito, pero cargar
y ensartar refranes a troche y moche,
hace la plática desmayada y baja.”
CONSEJOS

§
No desdeñes
consejo, aunque seas muy sabio y viejo.
§
A quien
madruga, Dios le ayuda.
§
Guarda hoy y
tendrás para mañana.
§
Más vale
pájaro en mano que ciento volando.
§
No dejes para
mañana lo que puedas hacer hoy.
§
El dinero es
la carrera del infierno.
§
Agua que no
has de beber, déjala correr.
§
Más vale hacer
poco y bien que mucho y mal.
§
Guárdate de
las aguas mansas (claras) que de las turbias ya me guardo yo.
§
Más vale solo
que mal acompañado.
§
A las diez en
la cama estés, mejor antes que después.
§
Hasta el
treinta de mayo no te quites el sayo.
§
Nunca las uñas
te muerdas, pues quizás los dedos pierdas.
§
Zapato malo,
más vale en el pie que en la mano.
§
Agua corriente
no mata a la gente; agua detenida, mala bebida.
§
Quien tiene
buen amigo, tiene un tesoro.
§
Piensa mal y
acertarás.
§
Más vale
prevenir que curar.
§
Más vale malo
conocido que bueno por conocer.
§
Más vale
pájaro en mano que ciento volando.
§
Haz bien y no
mires a quien.
§
Ni bebas agua que no veas, ni firmes cartas que no leas.
§
Nunca es tarde para bien hacer; haz hoy lo que no hiciste ayer.
§
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera
vana.
§
A buen entendedor, pocas
palabras bastan.
§
Con gente de
mala casta, ni amistad ni confianza.
§
Con quien se
va no se cuenta, ni tan siquiera se le mienta.
§
Cada puerta va
bien en su quicio, y cada uno en su oficio.
§
Cada uno
extienda la pata hasta donde llegue la sábana.
§
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
§
Nunca te enamores de alguien cuando a ciencia cierta no sabes
quien.
§
De casa alacrán, sal fuera!... y que pique donde quiera.
§
Del agua vertida, nunca toda recogida.
§
Fruta de sequero, mejor que fruta de riego.
§
Si tu vecino te alaba y felicita, en algo te necesita.
§
La bebida moderada, es salud para el cuerpo y alegría para el alma.
§
Nadie se fíe de hombre que nunca ríe, ni de hombre que siempre ría.
§
Al desagradecido, desprecio y olvido.
§
Persigue la buena suerte, no esperes que venga a verte.
§
Pereza no es pobreza; pero por ahí se empieza.
§
Tres cosas necesita un hombre para ser feliz... una mujer, un libro y un
amigo.
§
A casa del amigo
rico, irás siendo requerido, y a casa del necesitado, irás sin ser llamado.
§
El que revisa lo
que no debe, se entera de lo que no quiere.
§
Dale un pez a un hombre y comerá un día; enséñalo a pescar y comerá
siempre.
§
Habla poco y anda grave, y parecerá que sabes.
§
Lo que con tus padres hagas, con tus hijos lo pagas.
§
De tus hijos sólo esperes, lo que con tus padres hicieres.
§
Bebe para olvidar, pero no te olvides de pagar.
§
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
§
Piensa mal y
acertarás.
§
A burro viejo, no le cambies el camino.
§
A caballo regalado no se le mira el diente.
§
Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.
§
Bestia sin cebada, nunca te dará buena cabalgada.
§
Antes te quedes manco, que eches una firma en blanco.
§
No te metas en
pleito de marido y mujer, porque se arropan con la misma sábana.
§
Déjate de tanto
refrán, y empieza a buscar el pan.
§
Si tienes pan
para mayo y leña para abril, échate a dormir.
§
A tu hija más
lista no la pierdas de vista.
§
Quien compra lo que
no puede, venderá lo que no debe.
§
Donde menos lo
esperas, salta la liebre.
§
Ni el más rico
ni el más fuerte se han librado de la muerte.
§
Quien bien come
y bien digiere, sólo de viejo se muere.
§
Guárdate de
hombre que no hable y de perro que no ladre.
§
La buena suerte
se pasa, y el saber se queda en casa.
§
La experiencia
no anda aprisa, ni tampoco se improvisa.
§
Un día de
alegría es un año de buena vida.
§
La mujer en el
hogar, reina es a la que hay que amar.
§
Quien mal habla
en tu ausencia, miedo tiene a tu presencia.
§
Palabras
melosas, siempre engañosas.
§
Amor por
interés, se acaba en un dos por tres.
§
No hay mayor
pena que perder a una mujer buena.
§
La pereza, madre es
de la pobreza.
§
Consejo es de
sabios, perdonar injurias y olvidar agravios.
§
Échate a
enfermar y verás quien te quiere bien y quien te quiere mal.
§
De lo que no
veas, ni la mitad te creas.
§
Persigue la
buena suerte, no esperes que venga a verte.
§
Cuando fueres
por el camino no digas mal de tu enemigo.